Diabète Campus

Tus datos, explicados de forma sencilla

Una versión corta y clara de nuestra política de privacidad, escrita para leerse de verdad. La versión completa (en francés) está aquí mismo, y es la que vale.

En esta aplicación anotas cosas que solo te conciernen a ti: tus glucemias, tus dosis, a veces tu estado de ánimo o lo que tienes en la cabeza. Tienes derecho a saber exactamente qué hacemos con ello. Aquí va, sin rodeos.

¿Quién puede leer lo que escribes?

Nadie. Ni tus padres, ni tu médico, ni nosotros. Tu cuaderno es tuyo. No lo leemos, y no tenemos ningún motivo para hacerlo.

La única excepción es lo que tú decides publicar en la Cafetería: allí, lo que escribes lo leen las personas sentadas en tu mesa. Es normal, para eso es una cafetería. Pero recuerda que no puedes saber quién hay detrás de un seudónimo.

Si tu padre o tu madre autorizó tu registro, eso no le da acceso a tu cuaderno. Dijo que sí para que pudieras tener una cuenta, no para leer lo que hay dentro. Lo decidimos así a propósito.

Si retira su consentimiento, tu cuenta queda suspendida: ya no puedes añadir nada, pero tienes 30 días para descargar todos tus datos. Puede cambiar de opinión durante ese tiempo. Sin un nuevo consentimiento, tu cuenta se elimina después. Y a partir de tus 16 años, ya no necesitas el consentimiento de nadie.

¿Dónde se guardan tus datos?

En servidores en Francia, con proveedores que tienen una autorización especial para alojar datos de salud. No salen a otros países.

Solo hay una excepción, y solo si la aceptas: cuando haces una foto de tu comida para estimar los hidratos, la foto se envía a una inteligencia artificial que la mira. Nunca estás obligado a usarla, y si dices que no, puedes seguir escaneando códigos de barras.

Si tienes menos de 16 años, esta función está cerrada: tu foto no va a ninguna parte. El escaneo de códigos de barras sigue abierto para todos.

¿Vendemos tus datos?

No. Nunca. No los vendemos, no los alquilamos, no los intercambiamos. No hay publicidad en la aplicación, ni rastreadores publicitarios.

La aplicación vive de la suscripción de quienes la eligen, no de vender lo que escribes.

¿La aplicación te dice lo que tienes que hacer?

No, y es a propósito. Diabète Campus no es un producto sanitario. No hace diagnósticos, nunca te dice qué dosis ponerte y no decide nada por ti. Ordena, cuenta, te recuerda cosas. Eso es todo.

Para todo lo que tenga que ver con tu tratamiento, es tu médico o tu equipo de diabetes quien decide contigo. Nunca una aplicación, y nunca alguien que hayas conocido en la Cafetería.

Lo que puedes exigir en cualquier momento

No necesitas el permiso de nadie para esto. Escríbenos a contact@diabetecampus.com y te respondemos en menos de un mes, normalmente mucho antes.

Lo único que no puedes cambiar tú solo

Tu fecha de nacimiento. Decide a qué tienes acceso: algunas partes de la aplicación son solo para mayores de edad, otras para quienes tienen 16 o 17 años. Si cualquiera pudiera cambiarla libremente, esos límites no protegerían a nadie.

Si está mal, escríbenos: te pediremos un documento de identidad, la corregiremos y lo destruiremos enseguida sin guardar ninguna copia.

Si algo va mal

¿Un mensaje en la Cafetería te hace sentir incómodo? Denúncialo en la aplicación y habla con un adulto de confianza.

Si lo que llevas encima se vuelve demasiado pesado, no tienes que cargarlo sin ayuda. En la aplicación, tu Cuaderno de vida te muestra las líneas de ayuda de tu país, gratuitas y confidenciales. En España, la Fundación ANAR atiende a niños y adolescentes las 24 horas en el 116 111, y el 024 atiende a cualquiera que lo necesite, a cualquier hora. Si estás en peligro ahora mismo, llama al 112. Nadie te juzgará.

Y si crees que no hemos tratado bien tus datos, puedes reclamar ante la CNIL, la autoridad francesa que vigila esto (www.cnil.fr), o ante la autoridad de protección de datos de tu país.

Contacto

Diabète Campus · 5 rue Gérard Llaury, 66130 Corbère-les-Cabanes, Francia
contact@diabetecampus.com